La isla de Afrodita
En Chipre se puede disfrutar de una buena combinación de sol y mar. Esta maravillosa isla es muy conocida por sus playas y su animada vida nocturna.
Además de un sol radiante, un claro mar azul y unas playas de arena blanca, también es posible disfrutar de pequeñas aldeas en las montañas, monasterios remotos y un asombroso paisaje. El monasterio de Kykkos bien merece una visita. Se localiza en lo alto de las montañas y está decorado con pinturas en las paredes de varios metros de altura.
Chipre también ofrece un paisaje impresionante. El setenta por ciento de la isla son bosques. A lo largo de la costa, hay un gran número de marismas, un lugar de descanso nocturno ideal para miles de flamencos. Las tortugas verdes ponen sus huevos en las playas de la bahía de Lara. Los huevos de esta amenazada especie están bien protegidos y los lugares de nidificación se encuentran cerrados a los turistas.